
El diseñador italiano Valentino se despidió el miércoles de los podios parisinos del ‘prêt-à-porter’ ofreciendo por última vez a su público una colección ultra femenina y refinada de colores sutiles, que fue recibida con aplausos por los asistentes
Tras 45 años de carrera, Valentino debe presentar su última colección de alta costura en enero en la capital francesa antes de pasar el relevo a Alessandra Facchinetti, ex directora artística de Gucci.
Para la primavera-verano 2008, el modista ha diseñado, como suele hacer, siluetas femeninas en vestidos cortos entallados, con hojas de seda en los puños y el escote, y velos sobre las caderas o los hombros. También propuso vestidos cortos en “drapeados líquidos” y otros asimétricos, junto a largos vestidos de princesa.
Los colores se sucedieron sobre el podio con olas de vestidos cortos rosados y amatista, verde ‘chartreuse’ y amatista, o con grandes lunares blancos alineados sobre fondo rojo. El negro y el blanco se utilizan para los vestidos y otros se declinan en marfil, negro con flores, muselina azul cielo y encaje negro o tul beige con bordados.






