
En estos momentos en que los brasileños ya están listos para celebrar su famoso Carnaval, el Gobierno les instó a practicar el sexo seguro y a evitar beber demasiado.
“Todo el mundo tiene derecho a jugar, a divertirse, pero es importante recordar que a la semana siguiente todos tenemos que trabajar y cuidar de nuestras familias”, dijo el lunes el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
“Por lo tanto, vamos a divertirnos con responsabilidad”, agregó en su programa semanal de radio “Desayuno con el Presidente”.
El Gobierno también comenzó a distribuir millones de condones durante el fin de semana, como parte de su campaña de lucha contra el sida y otras enfermedades de transmisión sexual en el Carnaval.
Los cinco días de fiesta comienzan formalmente el viernes, y las principales celebraciones serán en Río de Janeiro, Salvador y Recife, aunque desde hace días los grupos de danza ya recorren las calles.
En el mayor país de América Latina se deja de trabajar durante esos días, y comienza la fiesta de bebida, bailes y desfiles, acompañados frecuentemente por comportamientos descontrolados.
Los estados y municipios del mayor país católico del mundo distribuirán 19,5 millones de condones para el Carnaval.
Un programa de educación se centrará en alertar a las jóvenes sobre el peligro del sexo sin protección y a animarlas para que exijan a su compañeros que usen preservativo.
La ciudad de Recife, en el noreste del país, tiene planes de distribuir píldoras anticonceptivas “del día después”, lo que ya ha enojado a la jerarquía Católica.
La Iglesia se opone a la elogiada campaña de Brasil de prevención del sida, ya que promueve la anticoncepción.






