
Los canadienses DSquared mostraron una colección marcada por el riesgo y por detalles de glamour que impregnaban cada prenda. En una desafiante apuesta por el todo vale, se pudieron ver desde sofisticados trajes de baño a cazadoras de cuero y botas de ante, pasando por prendas de corte impecable en tejido «denim» combinadas con camisas de cuadros de inspiración granjera o tejidos ligeros en forma de sinuosos vestidos -en la imagen, Esther Cañadas junto a otras dos modelos- que hicieron las delicias de profesionales y espectadores






