
El estilista Roberto Cavalli se renueva en cambio con sus largos trajes vaporosos de muselina, algunos color azúl aguamarina o rosado fuerte, con estampado de espigas y flores delicadas.
Las faldas cortas cubiertas con pequeñas fajas como si fuera la guarnición de una torta o los pequeños trajes encogidos de marquesa, realizados con materiales nuevos, encerados y mates, sorprenden por su originalidad.
El estilista toscano propone para la colección del 2009 una mujer “al parecer casta y pura”, que se presenta con trajes cándidos, cuellos altos, como si fueran colegialas ingenuas que esconden con sus mini-sastres la desnudez.
Para la noche, una prenda negra ajustada, abierta a la altura del muslo o un pantalón igualmente negro, con pedrería inglesa, combinado con una camisa sexy de velo con encajes y bolillos sofisticados.






[...] Desfile de Roberto Cavalli en Milano Moda Donna, Primavera Verano 2009 [...]