
Sofisticados relojes de edición limitada, artículos joyeros con menos piedras preciosas, y propuestas tecnológicas como memorias USB o collares para móviles fabricados en oro, representan parte de las nuevas alternativas con las que la industria joyera pretende enfrentar la actual coyuntura económica.
Agencias – Frente al alto coste de los materiales y la debilidad del dólar, que limita la entrada de muchas compañías a los mercados americanos, la industria joyera agudiza la imaginación y presenta esta semana en la feria Iberjoya de Ifema las propuestas para las próximas temporadas, con tendencias inspiradas en la mitología, naturaleza, arte vanguardista e incluso la tecnología.
Entre los artículos más llamativos que se exhiben en esta feria se encuentran las memorias USB creadas en oro y diamantes, junto con las fundas para móviles y collares fabricados con todo tipo de materiales y piedras preciosas, que suponen para los expositores que los venden, “una simbiosis entre tecnología y lujo”.
Pero para enfrentar la actual coyuntura económica también hay que abaratar costes, por lo que muchas firmas han mejorado sus diseños, algunas incluyen menos piedras y gemas de menor tamaño.
Este es el caso de la tendencia “Joyas de la tierra”, que representa el punto de encuentro entre la industria joyera y el mundo étnico y natural, con materiales eclécticos, efectos tonales, representaciones de tribus, acabados que emulan texturas y con menos joyas, aunque más selectas.
Modernismo, abstracción, cubismo, surrealismo, minimalismo, influjo oriental o pop son conceptos que pueden ser utilizados para definir las líneas más creativas en joyería, que incluyen el oro en diferentes tonalidades -incluido el oro negro-, diamantes blancos y negros, además de una gran variedad de gemas, entre ellas las perlas negras, doradas y marrones.
La mitología y simbología contemporánea este año representan una importante baza de ventas para los expositores, ya que la denominada “moda iconográfica”, que invoca los imágenes relacionadas con el rock, moda, calle o amuletos, se ha ido imponiendo con fuerza en los últimos años como complemento de la ropa casual e informal.
En cuanto a la relojería, mientras el oro y diamantes se imponen en las líneas más caras y de edición limitada, los relojes brazaletes, con maquinaria al desnudo y las creaciones más tecnológicas son las piezas más adquiridas por los compradores profesionales que acuden al certamen.






