
El diseñador español Adolfo Domínguez explicço en un reciente encuentro con la presna que su nicho de mercado se encuentra entre los usuarios de marcas de lujo como la francesa Herme’s y de las tiendas de bajo coste como la sueca H&M, y destacó que ‘otro fenómeno actual es que muchos clientes de Prada también compran en Zara’.
El diseñador indicó que su marca seguirá siendo fiel a una estética ‘sencilla y refinada, con una línea sencilla que provoque emociones’ y el lino, cuyas arrugas dieron luz al famoso eslogan, continuará siendo su tejido estrella.
‘Nuestros clientes son profesionales con títulos universitarios que buscan calidad pero son conscientes del precio’, señaló Domínguez sin dejar de matizar que ‘los gustos estéticos se están homogeneizando en todo el mundo a causa de la globalización’.
Explicó que el éxito de su empresa se debe a que controlan todo el proceso comercial desde la producción hasta la venta final y a que ofrecen un producto con una marca de ‘excelencia a un precio razonable’.
De la arruga a la ecología.
El modisto indicó que si en los años 80 el lema de su empresa era la ‘arruga es bella’, el eslogan que le hizo famoso, ‘en la actualidad la compañía se inclina cada vez más hacia lo natural y ecológico’.
La marca Adolfo Domínguez ha lanzado este año una colección de prendas de algodón y lino orgánicos, confeccionadas sin forros ni cremalleras y con etiquetas de papel reciclado.
‘Queremos expresar que la industria tiene que adaptarse a la tierra, quien no tenga conciencia ecológica está ausente del mundo.
Además de vender ropa en mis tiendas, explico con mensajes la importancia de preservar la naturaleza’, subrayó.
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