
En tiempos de crisis, cada vez más parejas apuestan por incluir publicidad en su ceremonia nupcial a cambio de descuentos: son las llamadas "bodas patrocinadas", una idea que comenzó en Estados Unidos, saltó a Francia y empieza a extenderse por todo el mundo
Se trata de la fórmula tradicional de "Yo os declaro marido y mujer", pero en este caso "por cortesía de…". Es sencillo: los patrocinadores -boutiques, floristerías, empresas de "catering" y otros negocios relacionados con la ceremonia- ofrecen precios especiales a los novios, a cambio de anunciar sus servicios durante el evento.
Aunque las condiciones dependen de lo que se negocie en cada caso, los gastos de organización se pueden reducir a la mitad, e incluso más cuando se opta por una boda con padrinos.
Bélgica acogerá el próximo 6 de agosto el primer enlace de ese tipo, entre Elodie, de 21 años, y Jonathan, de 27, dos jóvenes en paro residentes en la provincia de Hainaut, la zona más deprimida del país. La pareja, que se conoció hace cuatro años por Internet, descubrió por casualidad las bodas patrocinadas cuando buscaba en la red ideas para organizar una ceremonia atractiva que no implicara endeudarse en exceso.
"Para nosotros el matrimonio representa la prueba de amor más importante. Soñamos con que ese día sea excepcional", explican los protagonistas del evento, que llevan casi un año buscando padrinos para su ceremonia.
El coste de su fiesta nupcial, que a pesar de ser relativamente modesta hubiera ascendido a unos 15.000 euros (unos 22.300 dólares), se reducirá a la mitad gracias al patrocinio de las firmas, que han ofrecido precios especiales en el banquete, los trajes de los novios, los servicios de floristería, la fotografía, la peluquería y el maquillaje.
A cambio, la pareja se ha comprometido a dejar folletos publicitarios en las mesas de los invitados, colgar un gran cartel con sus logotipos en la sala del banquete y colocar tarjetas de visita en una zona de paso próxima al buffet, donde los anunciantes podrán estar seguros de ser vistos.
El trabajo de promoción comenzó hace meses, cuando los novios crearon un "blog" y una página en Facebook para publicitar a los primeros patrocinadores que se embarcaron en el proyecto.
Iniciativa
No hay que llevar a equívocos: una boda con publicidad no es ni completamente gratuita ni fácil de organizar. Como en cualquier iniciativa que implique la búsqueda de financiación, hace falta paciencia y, sobre todo, un buen "dossier" comercial para convencer a los anunciantes de que participar en el proyecto les aportará ventajas.
En el caso de Elodie y Jonathan, llevar la idea a la práctica ha resultado mucho más complicado de lo que imaginaban: solo una decena de los cerca de cien negocios a los que se han dirigido en los últimos ocho meses han accedido a cofinanciar su boda. "Algunas de las empresas con las que contactamos nos llegaron a insultar y a tratar de pedigüeños, pero decidimos no tirar la toalla y seguir adelante", explica la novia.
Una alta dosis de paciencia y la ayuda de una organizadora de eventos han terminado de encajar el proyecto, a falta de contratar el vehículo que trasladará a los novios, la animación musical y el viaje de luna de miel.
Los numerosos foros en Internet sobre bodas patrocinadas, la mayoría franceses, advierten de que, al ser un concepto todavía muy novedoso, los novios corren el riesgo de pasar por unos tacaños cuando plantean la idea a las empresas, aunque señalan que con una buena preparación, la organización es todo un éxito.
En la Red se encuentran además numerosos consejos para lograr que la publicidad se inserte de manera sutil en una ceremonia, por ejemplo incluyendo la lista de anunciantes en la invitación o en el reverso del programa de la boda.
Otras posibilidades pasan por el despliegue de un pequeño cartel junto a la tarta nupcial con los nombres de las empresas, la decoración de las servilletas o las cajas de cerillas con los logotipos o la inclusión de publicidad en el vehículo de los novios.
Las parejas que ya han pasado por ello recomiendan asimismo dirigirse a negocios locales a la hora de buscar patrocinadores, que serán más proclives a llegar a la clientela de la región, aunque precisan que en el caso de que los invitados procedan de distintas zonas puede ser interesante acudir a marcas nacionales.




Soy un Joven de 22 años y tengo 5 años con mi novia pensamos celebrar una boda casi para 600-800 personas, pero realmente no tenemos el recurso necesario. Somos de Guatemala, porfavor cualquier ayuda posible comuniquense conmigo