
Otra película de James Bond, otro debate sobre el papel de las mujeres en la larga saga.
En “007: Quantum of Solace”, el personaje de Olga Kurylenko, Camille, fue concebido como un modelo femenino para el agente de hoy: dura, independiente y moderna.
La actriz comparte espacio en el póster promocional de la película con Bond, se lanza en una peligrosa misión sin ayuda y, a diferencia de sus predecesoras, no termina en la cama del agente secreto.
Sin embargo, esto no impresiona a todo el mundo, ya que la nueva entrega ha recibido críticas por su falta de contenido sexual, y los portales de los aficionados han argumentado que la mayoría de las chicas Bond, incluyendo a Camille, son de poca trascendencia para la trama o para la popularidad de las películas.
La revista Rolling Stone calificó a Camille en su reseña como “probablemente la más sosa de las chicas Bond”.
Los señas que identifican a las chicas Bond han generado polémica en las 22 entregas del agente, iniciada hace 46 años, y algunos de sus personajes han sido calificados como carne poco vestida para un súper agente misógino, mientras que otros han sido elevados a la categoría de iconos feministas.


