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Certificados de vacunación personalizados
Disponer de un certificado de vacunación deviene fundamental para viajar a
algunos destinos e incluso la presentación de ese documento es obligatoria para
obtener el visado de entrada en numerosos países africanos y asiáticos. Si
carece de este certificado, el visitante puede ver cómo le prohíben acceder a su
destino o tendrá que someterse, como medida preventiva, a un periodo de
aislamiento que puede alcanzar los 10 días.
Los Centros de Vacunación Internacional, que se encuentran en todas las
capitales de provincia, son los únicos autorizados por el Ministerio de Sanidad
y reconocidos por la Organización Mundial de la Salud para programar y definir
la vacunación necesaria para viajar a cada país, y por ende, para emitir la
tarjeta de vacunación. La selección de las vacunas para un viaje determinado
dependerá de la situación sanitaria concreta del lugar a visitar, de las
enfermedades endémicas que le afecten, de las características del viaje (no se
corre el mismo riesgo en un viaje de aventura o en uno organizado, ni en un
periplo por una región rural o por una zona urbana) y de su duración. En los
centros se habilita una ficha para cada viajero y se determinan ‘a la carta’ las
vacunas que precisa. Sólo así se evita la administración indiscriminada de
medicamentos (que no carecen de efectos secundarios, y cuestan dinero) o la
protección insuficiente.
Programar con antelación
Los viajes con destinos con alto riesgo, no sólo de contagio de la enfermedad
sino de transmisión al regreso, deben prepararse con tiempo. Es recomendable
comenzar las gestiones sanitarias al menos 4 ó 6 semanas antes de partir, pues
hay vacunas que, además de una primera inyección, precisan de un refuerzo
posterior. Algunas requieren varios días para iniciar sus efectos, otras no se
pueden aplicar simultáneamente y unas cuantas están contraindicadas para mujeres
embarazadas. Además, no se trata de cumplimentar una cartilla estándar: se
valoran todas las circunstancias que rodean al viaje en el momento concreto en
que se va a realizar. También es aconsejable tener al día el certificado de
vacunación y haber sido sometido a un ciclo primario de vacunación (la triple
vírica: sarampión, rubéola y parotiditis, aunque por lo general todos los
ciudadanos de este país han sido vacunados para esas tres enfermedades).
Cualquiera que sea la región a visitar, los médicos recomiendan las vacunas
contra la hepatitis A y B, la difteria y la fiebre tifoidea, además de las
pertinentes –dependiendo de la alerta sanitaria activa en el momento- para el
destino y el periodo en que se va a permanecer en él.
Vacunas
- Fiebre amarilla: tiene una validez de 10 años.
Hay que ponérsela al menos 10 días antes de emprender el viaje. No requiere
una segunda dosis. Cuesta 50 euros.
- Cólera: la vacuna sólo ofrece un 50% de
protección, por lo que las medidas higiénicas son fundamentales. Se inyecta
unas semanas antes de emprender el viaje y no requiere segunda dosis.
Cuesta 20 euros.
- Paludismo o malaria: no hay una vacuna eficaz
contra esta enfermedad, por lo que se recomienda evitar la picadura del
mosquito transmisor. Pero, además, se debe tomar una pastilla de
quimioprofilaxis la semana anterior a la salida, todas las semanas que dure
el viaje y hasta cuatro semanas después de su finalización. Asimismo, es
recomendable no beber tónica, ya que ésta contiene quinina, principio
activo de algunos medicamentos que combaten esta enfermedad (sobre todo los
síntomas iniciales, que aparecen en el país visitado), y su ingesta
anularía los efectos del tratamiento.
- Tétanos: vacuna preventiva de gran importancia,
con validez de 10 años. Conviene recordar cuándo fue la última vez que el
paciente fue vacunado, pues si no se respetan los periodos de validez se
puede padecer una reacción alérgica. Cuesta 2 euros.
- Fiebre tifoidea: vacuna oral, que hace efecto a
las tres semanas y que protege por tres años. Recomendada para viajeros de
larga estancia o que visitan rutas turísticas no habituales. Cuesta 15
euros.
- Hepatitis A y B: vacuna preventiva de gran
importancia. Se debe recibir por lo menos dos semanas antes de partir y
ponerse un refuerzo a los seis meses. Se recomienda para recorridos de
aventura y para menores de 30 años. Cuesta en tono a los 100 euros.
- Meningitis: se inyecta un mes antes de partir y
sus efectos duran tres años. Esta vacuna se adapta al tipo de meningitis
que afecte a la zona a visitar.
- Poliomenitis: validez permanente. Cuesta 15
euros.
- Encefalitis japonesa: esta vacuna se recomienda
sólo para personas que viajen a áreas rurales asiáticas durante cuatro
semanas o más, o a quienes visiten zonas con brotes conocidos de la
enfermedad. Se trata de un tratamiento poco frecuente que normalmente se
solicita al centro internacional de vacunas, con lo que conviene acudir con
más de un mes de anticipación.
No todo son vacunas
La vacunación es la medida más radical recomendada para viajar a destinos con
alto riesgo, pero hay que tener muy presente que no inmunizan, tan sólo
previenen, con lo que igual de importante es extremar las medidas de higiene,
tanto personales como alimentarias.
Elegir ropa y calzado adecuados. Si el destino es caluroso, se han de
escoger fibras naturales (algodón, lino, etc.), ligeras, no ajustadas y de
colores claros, siendo aconsejable cambiarse de ropa a menudo. El calzado será
amplio y ventilado para evitar infecciones por hongos.
Sacudir las sábanas y mantas antes de acostarse, así como la ropa y el
calzado antes de vestirse, por si algún insecto u otro animal se hubiera
ocultado en ellos.
Usar sombrero y gafas de sol y aplicarse cremas con filtro solar.
Llevar un pequeño botiquín con desinfectante y algodón, antibióticos,
paracetamol, pastillas potabilizadoras y preparados antidiarreicos.
Fuente Revista Consumer
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