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¿Sabe usted qué significa cliterati? He aquí un dato:
si alguna vez viaja a Boston (EE.UU.) no se le ocurra decirla. La Sociedad
Americana del Dialecto, integrada por profesores y estudiantes de esa ciudad, la
acaba de elegir como la palabra más “ultrajante” del 2003.
Tal vez para ellos los vocablos que componen cliterati -“clítoris” y
“literatura”- resulten demasiado ofensivos, pues se refieren a las mujeres que
escriben “a favor de su género” o a los intelectuales feministas de ambos sexos.
Ahora bien, ¿cuál cree usted que fue la palabra más popular del 2003? Nada menos
que la archimanoseada metrosexual.
El vocablo, que no tiene nada que ver con el tamaño del pene, es un sustantivo
que define a los machos heterosexuales que conocen de moda, cremas, accesorios,
etc. Tal como lo definió el creador del término, Mark Simpson: un hombre
que “claramente se convirtió en su propio ser amado”.
Para esto, qué mejor ejemplo que el símbolo metrosexual por excelencia, David Beckham. Un hombre casado (con Victoria, la ex Spice Girl) y con dos hijos, que
no duda en ponerse la ropa interior de su mujer, usar aros de diamantes y andar
siempre peinado como recién salido de la peluquería. En fin, un macho cuya
obsesión por la vanidad empaña la de muchas mujeres. Aunque el nuevo
hombre de Calvin Klein, el también jugador de fútbol sueco, Freddie Ljunberg
puede arrebatar al trono al astro británico.
Para el profesor chileno Jaime Campusano este termino no es
nada más que un neologismo referido al playboy actual. “Una especie de Don Juan
del siglo XXI, un hombre producido, mediático, exitoso con las mujeres, y que se
mueve bien en lo urbano”
Sostiene también que fue la palabra más popular del año porque identifica al
hombre moderno burgués, el cual intenta diariamente mejorar su imagen.“Los
hombres están cada vez más preocupados de verse y sentirse bien con ellos mismos
y con el resto, es por esta razón que el término se ha vuelto tan cotidiano”,
concluye
Por su parte un estudio del grupo de publicidad y mercadotecnia Euro RSCG,
la palabra "metro" define el lado urbano de estos nuevos compradores y el
término "sexual" reivindica su parte femenina, que ni rechazan ni quieren ya
ocultar.
Vocablos bélicos
Para llegar al primer lugar en la votación final, metrosexual debió vencer a
guerra preventiva, frase que pretende definir un ataque en defensa propia antes
de que se concrete. La expresión, nacida en la Casa Blanca para referirse a la
guerra en Irak, ganó la categoría de “eufemismo del año”.
Lo anterior no es de extrañar. Muchas palabras, ligadas al
mencionado conflicto, se hicieron acreedoras de varios de los premios. Otro
ejemplo es spider hole (agujero de araña), que venció en la categoría “mejor
palabra recobrada del pasado”. Usado al menos desde 1941, el término se refiere
a un escondite desde donde los soldados pueden atacar. La expresión se usó para
describir el agujero donde fue encontrado el ex líder iraquí Saddam Hussein.
Otro término destacado fue weapons of (armas de). No fueron pocos quienes
bromearon diciendo que el año pasado hubo “armas de” para todos los gustos:
desde las “de destrucción masiva” hasta las “de distracción masiva”.
Como vocablo más creativo de 2003 fue elegido freegan o persona que come sólo lo
que le dan gratis (del inglés “free” = gratis), seguida de “tanorexia”, o la
obsesión por el bronceado (del inglés “tan” = bronceado).
El premio a la inutilidad fue para Freedom (libertad), que sustituyó a French
(francés) en la expresión French Fries (papas fritas). Tras la negativa de
Francia a apoyar la guerra, hubo una campaña indigerible en EE.UU. para llamar
Freedom Fries a esta comida.
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