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El olor se genera a partir de una suerte de ambientador de alta tecnología,
que se conecta al ordenador y produce un determinado olor relacionado con el
mensaje.
Según Telewest, el sistema será útil para grandes empresas como supermercados,
que podrían tentar a sus clientes con el olor del pan recién hecho, o agencias
de viajes, que podrían evocar los olores de playas paradisíacas.
Según Chad Raube, directora de los servicios de internet de Telewest Broadband,
"esto podría traer un aire de realismo a internet". "Siempre estamos buscando
formas de intensificar la experiencia de internet", añadió Raube.
La tecnología que permite materializar esta idea es obra de la compañía
estadounidense Trinsex. Los científicos de Telewest trabajaron el sistema hasta
producir lo que llamaron "una bóveda de aroma" o 'scent dome'. La bóveda lleva
un cartucho con veinte aromas básicos, que pueden ser combinados para producir
hasta 60 olores diferentes.
Un e-mail aromático portaría señales electrónicas que comunicarían a la "bóveda
de aroma" qué olores generar. Flores, perfume o café son algunas de las
opciones.
"Nuestro sentido del olfato se relaciona directamente con nuestras emociones",
explica la antropóloga Kate Fox, directora del Centro de Investigación de
Asuntos Sociales de Oxford. "Los olores desatan respuestas emocionales
arraigadas muy fuertes, y este elemento complementario para internet mejorará la
experiencia de los usuarios, al añadir esa importante tercera dimensión",
agregó.
La "bóveda de aroma" de Telewest costaría alrededor de 250 libras (unos 367
euros), y sólo funcionaría con una conexión de banda ancha de alta velocidad..
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