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Y es que un canal de televisión árabe, el Centro de
Radiodifusión de Medio Oriente (MBC por sus siglas en inglés), decidió suspender
la versión árabe del programa Gran Hermano, a raíz de las quejas de los
musulmanes conservadores, según informa la BBC.
La serie comenzó hace pocos días -el 22 de febrero- y en
menos de una semana provocó una ola de protestas en Bahrein, país donde se filma
la serie.
El viernes, más de 1.000 personas protestaron contra el show. Los musulmanes
conservadores denunciaron que el formato del programa representa una violación
de los valores islámicos.
"Yo he visto el programa y creo que debe ser prohibido" dijo Shahnaz
Rabi'i, una maestra de 34 años que ayudó en la organización de las protestas.
"Nuestra religión dice que los hombres y las mujeres no deben mezclarse. Este
programa es una amenaza para el Islam. Es un entretenimiento para animales",
exclamó la maestra.
Polémica
Por su parte, la cadena de TV afirmó que no tenía la intención de provocar una
polémica.
"No queremos generar revuelo, por eso decidimos suspender la producción del
programa", afirmó MBC en un comunicado.
En la versión árabe de Gran Hermano, 6 hombres y 6 mujeres de diferentes países
del mundo árabe conviven en una casa hecha con tal propósito en la isla de Amwaj,
en Bahrein.
La casa cuenta con una habitación destinada a las plegarias y un área reservada
para las mujeres así como un área común.
Sin embargo, estas modificaciones que buscaban reflejar las costumbres árabes no
fueron suficientes para calmar los ánimos de quienes se oponían al programa.
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