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Según especialistas norteamericanos, el principal
inconveniente es que el ambiente laboral se tensiona y distiende, dependiendo de
los vaivenes de la pareja.
AP - Aunque en la mayoría de los casos, los dueños de las pequeñas empresas
tratan de mantener una buena relación con sus empleados, siempre hay situaciones
que gatillan conflictos que son previsibles. Uno de los escenarios más
complicados que se le pueden presentar a un jefe, es que dos compañeros de
trabajo inicien un romance.
Según especialistas norteamericanos, el principal problema es que el ambiente
laboral se tensiona o distiende, dependiendo de los vaivenes de la pareja. Si a
eso se suma que los ambientes cerrados, como las oficinas, actúan como
verdaderas cajas de resonancia de los conflictos, la situación se agrava.
“Uno debe reunirse de inmediato con la pareja y sentar algunas normas sobre el
comportamiento correcto en el lugar de trabajo”, recomienda Arlene Vernon,
asesora de recursos humanos de la firma Eden Prairie, en Minnesota.
Para la especialista “lo primero es advertirles que el trabajo no es el mejor
lugar para tomarse las manos, abrazarse en un rincón o pasarse notitas
románticas”. Sin embargo, asegura que en ningún caso hay que prohibirle a la
pareja que mantenga una relación, pues también se puede producir malestar entre
el personal.
John Robinson, abogado de la firma Fowler White Boggs Banker de Tampa, es
tajante: “Uno no puede ir contra la naturaleza, lo que no impide que el
empresario prepare un plan de contingencia por si fracasa la pareja”.
Según él, lo mejor es preparar a los tortolitos diciéndoles que si terminan mal
y alguno se siente incómodo con el otro, lo mejor es hablar, para resolver el
problema entre todos
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