 |
Arriba,
Teresa Kerry
es la heredera del imperio Heinz, cosmopolita, refinada y políglota.
Abajo, Laura Bush simboliza a la mujer
tradicional estadounidense. |
 |
|
|
Las personalidades y orígenes de las esposas de los
candidatos a la Presidencia de los Estados Unidos son copiosamente difundidos en
las propagandas televisadas porque, según, los expertos, inciden en las
decisiones de los electores, informa AFP
Por un lado, la primera dama, Laura Bush, cuyo marido se repostula,
aparece -con voz suave- hablando de "la fuerza, la concentración, las cualidades
que exige el momento en que vivimos".
"Laura Bush trata de aparecer como la mujer modesta de un hombre de Estado
importante", consideró David Corbin, profesor de ciencias políticas en la
Universidad de New Hampshire.
"Es un gran capital para George W. Bush. Trabajó bien como primera dama",
estimó Stephen Hess, experto político de la Brookings Institution de Washington.
La discreta Laura, que tiene 57 años y una imagen de esposa y madre ejemplar,
siempre afirmó que no tiene ninguna aspiración política.
Se trata de una ex maestra y bibliotecaria originaria de Texas, hija única de un
contable y una ama de casa, que sin embargo juega un papel de moderadora ante su
marido.
Así, a Bush le gusta repetir que Laura lo apoyó en su lucha para abandonar el
alcoholismo y reencontrarse con la fe cristiana.
Laura Bush simboliza "la mujer tradicional estadounidense. Pienso que en general
es apreciada como persona", dijo Hess.
En cambio, Teresa Kerry -esposa del candidato demócrata John Kerry-es
completamente desconocida para los estadounidenses. "Todavía no se sabe
verdaderamente cómo la ven los estadounidenses", afirmó Hess.
Nacida en Mozambique, de origen portugués, y criada en Sudáfrica y Europa,
Teresa Kerry es la riquísima heredera del imperio Heinz tras la muerte
accidental en 1991 de su primer marido, el senador republicano de Pensylvania
John Heinz.
Teresa es una mujer políglota de 65 años, madre de tres hijos, de un hablar muy
espontáneo. Trabajó brevemente en la ONU tras estudiar en Ginebra como
intérprete.
"Teresa Heinz Kerry es una mujer muy cosmopolita, muy refinada, que le dará
un plus a la campaña presidencial de Kerry", opinó Corbin.
Heinz puede cultivar el papel de mujer que no existe sólo como apéndice de su
marido. "Puede jugar el papel de mujer independiente de forma natural",
consideró.
"Se trata de una persona muy individualista, no tradicional. Es difícil
meterla en una categoría". Eso podría obligar al equipo de John Kerry "a
utilizarla de forma más selectiva", agregó.
En todo caso, el perfil de ambas es netamente diferente al de Hillary, la mujer
del 2000). "Tenía un papel mucho más político, más ideológico", estimó Corbin.
"Laura Bush y Teresa Heinz Kerry serán complementos en la campaña de sus
maridos, jugando un papel de apoyo. Hillary era un apoyo, pero con más título de
igualdad con su marido", agregó.
|