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El 41 por ciento de los espectadores de teatro catalanes
tiene unos ingresos inferiores a los 18.000 euros anuales, por lo que se trata
de personas de clase media media-baja a pesar de que se asocia asistir al teatro
con una clase social alta. En este sentido, el estudio apunta que el perfil
del espectador catalán es mujer, tiene entre 25 y 44 años, está soltera y posee
estudios universitarios.
Un fenómeno parecido sucede en la Comunidad Valenciana ya que
el mismo estudio señala que en esta Comunidad, las mujeres de entre 25 y 44
años, casadas, con hijos y con estudios y renta media son las que más asisten al
teatro. En ese sentido, en la Comunidad Valenciana
los espectadores casados, que suponen el 46,3 por ciento, y los divorciados, el
23,8 por ciento, van más a espectáculos escénicos que en el resto de España,
donde la media se sitúa en el 38,4 por ciento y el 6,5 por ciento,
respectivamente.
Asimismo, el espectador valenciano prefiere ir a ver los
espectáculos en compañía de amigos, frente a los del resto de España, donde este
grupo no llega a ser la mitad. Por otro lado, sólo un 1,2 por ciento de los
jóvenes de entre 14 y 25 años acude al teatro, un nivel muy bajo, según la Red
Española de Teatros, frente a la media española, que ronda el 4,2 por ciento.
El estudio confirma la influencia directa del nivel de estudios.
Así, el consumo de actividades escénicas aumenta en el mismo sentido que el
nivel educativo. Aunque el 85 por ciento de los teatros de España desarrollan
políticas conjuntamente con centros educativos, éstas no están siendo lo
suficientemente efectivas, ante los bajos niveles de espectadores de edades
comprendidas entre 14 y 24 años.
Los datos recogidos en el análisis señalan igualmente que a la hora de ir al
teatro, más allá de políticas institucionales, influyen más los grupos de amigos
o familiares. Por esta razón, Quero sostiene que "es necesario reforzar las
estrategias de educación escolar con políticas que fomenten el consumo
familiar".
La motivación más frecuente para asistir a una representación es el
entretenimiento, seguido de "desarrollar una afición y aprender" y, en
tercer lugar, "para ver a artistas conocidos". Además, este tipo de ocio
suele combinarse con otras actividades, como ir a cenar o a tomar copas en el
83,9 por ciento de los casos. Estos datos muestran que el "consumidor tipo"
entiende la asistencia a un espectáculo escénico como una forma de relacionarse.
A través de este análisis, la Red Española de Teatros y Auditorios resalta el
bajo nivel de identificación de los no consumidores con el perfil de la
audiencia habitual de espectáculos. Si bien el público habitual es de clase
media, media-baja en cuanto a ingresos, los "inhabituales" suelen atribuir
características como la de contar con un alto nivel cultural, vestir elegante y
tener una renta elevada con el asistir al teatro.
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