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La idea es que los hombres aprendan a tener orgasmos sin eyaculación y que
esa energía la suban hacia la cabeza. Y las mujeres, deben manejarla más allá
del placer.
¿Atractiva la técnica? Viene de la milenaria India, se centra en la energía
corporal y promete lograr relaciones sexuales distintas, más completas, de mejor
calidad y, también más duraderas. No por nada los indios tienen la fama de
buenos amantes y hoy la disciplina causa furor en varios países, como
Inglaterra, donde el cantante Sting se declara un fiel seguidor.
¡“Claro que se nota la diferencia con el sexo tántrico! Es una sensación más
global, porque aparte del orgasmo genital, sientes cómo la energía se desliza
por tu cuerpo y se conecta con tu pareja”, explica Ximena Santa Cruz, quien hace
años estudia y practica sus bondades. Y también lo enseña porque en Chile ya
tiene seguidores.
La psicóloga explica que para dominar el "sexo tántrico", "hay
que aprender ejercicios de respiración y de control muscular de la zona genital
para que el momento previo al orgasmo se prolongue. Coordinarse para que la
relación sexual no colapse. La mayoría de la gente sigue el un, dos, tres y
listo, sólo buscan el placer, durar lo máximo posible, y esto va más allá de
eso. Cuando lo practicas, ya no te importa si duras poco, estás en otra".
El interés hacía esta nueva técnica viene determinado,
según los especialistas, por la "insatisfacción" en el apartado sexual que
tienen muchas parejas e individuos. "La rutina va agotando el interés y
ven en estas técnicas una posible solución. Lo mismo para las disfunciones
sexuales (anorgasmia, impotencia o eyaculación precoz)", explica
la psicóloga. Aunque dominar el metodo, no es coser ni
cantar, "Puede ser de seis meses a uno o dos años. Nadie se
transforma en súper amante de la noche a la mañana, lo importante es que se
aprenda en pareja, porque se basa en la relación de entrega y amor".
Aunque aquellos que ya practican yoga o
taichí tienen medio camino andado y aprenden más
rapidamente.
Fiebre en Argentina Si
en EEUU existen decenas de miles de seguidores, la moda recién llega al cono sur
americano. En Chile despierta todo tipo de expectación y en Argentina, más que
una moda es una fiebre que sacude a la sociedad. Aunque
los argentinos saben que les sería difícil mantener ocho horas de sexo por día
como bromeó el músico Sting, igualmente muchos se vuelcan a la práctica del
tantra para alcanzar un mayor placer.
Programas de televisión, avisos clasificados en los que
mujeres ofrecen “sexo tántrico” a cambio de dinero y cursos específicos sobre
esta disciplina de origen oriental florecen actualmente en Buenos Aires.
“El tantra es una técnica que permite controlar el deseo y las emociones. El
70 por ciento de las personas que acuden a los cursos son hombres, mientras que
la edad de quienes buscan mejorar su vida sexual llega hasta los 87 años”,
explicó Óscar Gómez, director de la Escuela Argentina de Tantra.
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