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Las ilustraciones que acompañan el libro |
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Ultimas noticias- Conocido en todo el mundo como un
antiquísimo y exhaustivo catálogo de improbables posturas sexuales, el Kamasutra
es, también, un libro sobre el arte de vivir. Eso es, al menos, lo que opina la
estudiosa Wendy Doniger, quien ha abordado el asunto en un ameno ensayo que,
como plato de fondo, incluye una galería de hermosas ilustraciones -creadas a
fines del siglo diecisiete- que grafican algunas de las técnicas descritas en el
viejo manual indio.
Titulado "La trampa de la yegua" y editado por el sello Anagrama,
el volumen ofrece una serie de comentarios y reflexiones donde la investigadora,
junto con analizar los méritos estéticos de las cuarenta sensuales y coloridas
láminas que acompañan el trabajo, explica qué es exactamente el Kamasutra. De
esa manera, el lector poco avezado en textos lúbricos se entera de que el
célebre tratado fue escrito -a mediados del siglo tercero después de Cristo- por
Vatsyayana Mallanaga, un sabio del que no se tienen mayores antecedentes, y de
que las estampas fueron realizadas mucho más tarde en Bikaner, Rajastán, por un
artista conocido como Ruknuddin.
Recién llegado a las librerías chilenas, el estudio debe su curioso título a una
de las más atractivas posiciones amatorias incluidas en el instructivo original.
En esta práctica, de acuerdo a Doniger, la mujer se sitúa encima del hombre y,
utilizando los labios de la vagina como si fueran tenazas, "agarra el pene en la
‘trampa de la yegua’ y lo hace hundirse más en su interior o se contrae en torno
a él y lo retiene durante largo tiempo".
Acerca de la verdadera naturaleza del Kamasutra, la experta afirma: "Contrariamente
a lo que mucha gente cree, no se trata de un libro de posturas sexuales. Es un
libro sobre el arte de vivir: cómo encontrar pareja, cómo mantener el poder en
el matrimonio, cómo cometer adulterio, cómo vivir con o como una cortesana, cómo
utilizar algunas pociones... y también es un libro de posturas sexuales".
Las llamativas ilustraciones, en tanto, pertenecen a la colección del Museo Fitz
William de Cambridge, Inglaterra, y manifiestan, a juicio de la especialista,
"una fuerte influencia de la técnica persa de pinturas en miniatura introducida
por los mongoles". Protagonizadas por elegantes parejas que ejecutan las más
increíbles acrobacias eróticas en terrazas ricamente decoradas, las cópulas
lucen, en su mayoría, tan estimulantes como poco factibles debido, sobre todo, a
las increíbles contorsiones ejecutadas por las damas.
Aunque Doniger considera que en las estampas se manifiesta claramente "el
esplendor del incomparable estilo de Bikaner", también está consciente del
carácter sobrehumano de algunas de las hazañas desplegadas por las amantes. Al
respecto, opina: "Existe la posibilidad de que esas imágenes fueran fruto de la
fantasía desatada del artista al abordar el tema de las posibilidades sexuales;
no están pensadas para instruir, sino para inspirar, y también son inspiradas".
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