El consumo de un vaso de vino tinto al día puede prevenir varios tipo de cáncer,
según un estudio científico publicado hoy en Gran Bretaña, realizada por
investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela (España).
Según la investigación, publicada en la revista científica Thorax, un
vaso de vino tinto por día podría prevenir en un 13 por ciento más la aparición
de tumores malignos incurables, en comparación con aquellos que no toman esa
bebida, consigna hoy un cable de la agencia ANSA.
Para los científicos el secreto del vino tinto se encuentra en la
presencia del "tannis", que posee propiedades antioxidantes muy beneficiosas
para el ser humano.
Además, el vino tino posee el componente de resveratrol, que ayuda a revertir
tumores malignos y alarga la vida, según los expertos españoles.
El informe -realizado entre 1999 y 2000 a 132 pacientes con cánceres de pulmón y
187 personas con otros cánceres o tumores malignos- indicó que aquellos que
beben vino rosado o blanco, no presentan diferencia alguna con los que prefieren
no beber alcohol.
Tampoco parece haber diferencia alguna en el desarrollo de cánceres para
aquellos que beben vodka, whiksy u otras bebidas blancas.
El informe advirtió sin embargo, que el consumo excesivo de vino tinto puede
provocar cánceres de pulmón, debido a los efectos negativos de ciertas
propiedades de esa bebida.
Los pacientes estudiados en su mayoría en sus 60, fueron preguntados acerca de
su dieta alimenticia, sus hábitos de fumar, ocupación y qué tipo y cantidad de
bebidas consumen diariamente, incluido si beben vino tino, blanco o rosado.
Refiriéndose al estudio, el profesor inglés Andrew Peacock de la Sociedad
Toráxica Británica, afirmó que es "crucial conocer los beneficios del vino
tinto", que ayudan "a la prevención de cánceres como el de pulmón".
"Este nuevo hallazgo sugiere que el vino tinto, bebido con moderación, puede
proteger contra cánceres de pulmón, el tipo de cáncer más reportado en
Inglaterra", indicó el experto.La Cerveza esconde curas contra el
cáncer, el Alzheimer y la impotencia masculina.
La bebida predilecta de una gran parte de la humanidad esconde todo tipo de
antídotos contra enfermedades graves. Eso, sí, siempre que se consuma con
moderación, dice en un reportaje la revista "vida saludable".
Investigadores de la Universidad de Oregón demostraron que las altas propiedades
estrogénicas del lúpulo de la cerveza, más potentes que las de la soja, puede
hacer que se utilice en el futuro en lugar de la terapia hormonal sustitutiva.
Relacionando ello con el riesgo de osteoporosis, algunos fitoestrógenos del
lúpulo de la cerveza son especialmente activos para evitar las pérdidas óseas.
Otros datos compilados en el portal Vida Saludable aseguran que, siempre en
prudentes cantidades, ayuda a disminuir el riesgo de formación de cálculos
renales y hepáticos.
Existen investigaciones en la que se comprobaron las propiedades anti-cáncer de
los componentes de la cerveza. El lúpulo (una planta trepadora de la familia de
las cannabináceas que se cultiva principalmente para elaborar cerveza por su
poder de amargor), por ejemplo, contiene flavonoides que inhiben ciertos tipos
de cánceres en cultivos celulares.
Asimismo un grupo de científicos japoneses estudió 27 diferentes tipo cervezas
en todo el mundo y encontró que contenían potentes sustancias inhibidoras contra
diversos carcinógenos producidos durante la cocción de los alimentos. También la
cerveza muestra un efecto protector frente a la bacteria Helicobacter pylori,
causante de muchos cánceres de estómago.
Respecto al envejecimiento y deterioro mental también existen datos a favor del
consumo moderado de cerveza. Algunos se deben a su efecto dilatador sanguíneo,
sus propiedades diuréticas y su ayuda para mejorar el sueño.
Al respecto, una investigación realizada en la Universidad de Indiana sobre 4000
parejas de hermanos varones gemelos descubrió que, entre ellos, los bebedores
moderados de cerveza lograron mayores puntuaciones en las pruebas de capacidad
mental que los no bebedores o los muy bebedores.
Otro estudio realizado en Holanda arrojó como resultado que los bebedores
moderados de cerveza tenían un menor riesgo de contraer la enfermedad de
Alzheimer.
El doctor Pavel Zemek, investigador del Centro Checo de Gerontología, descubrió
en la cerveza un dato clave para los hombres: beber dos latas diarias retrasa la
impotencia.
Uno de los últimos descubrimientos acerca de las propiedades curativas de la
cerveza fue publicado recientemente por la revista
New England Journal of
Medicine y asegura que disminuye el riesgo de ataques cardíacos.
Sí, para felicidad de los adoradores de la “birra”, la investigación –realizada
durante 12 años sobre 38.077 hombres- arrojó que quienes consumen un mínimo de
cuatro cervezas (pequeñas) semanales tuvieron un 33% menos de posibilidades de
sufrir paros cardíacos.
En tanto, otra investigación realizada en la Universidad de Emory durante un
período de 14 años que entre hombres y mujeres con una edad media de 74 años,
dio como resultado que aquellos que bebían al menos una lata diaria tenían entre
un 20 y 50% menos de riesgos de sufrir un infarto cardíaco.
Según las explicaciones científicas, la ingesta moderada de cerveza incrementa
los niveles de ácido fólico y de antioxidantes y disminuye los de colesterol y
de fibrinógeno, todo lo cual favorece la salud cardiovascular.
En el mismo campo de riesgos cardiovasculares, un trabajo norteamericano sobre
mujeres posmenopáusicas encontró que el consumo de una lata de cerveza a diario
disminuyó el colesterol malo y aumentó la concentración del colesterol bueno.
Con tanto respaldo científico, qué mejor que disfrutar de una buena cerveza fría
y asegurarle al cuerpo y el corazón larga vida. |