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El juicio -que se realizará en la Corte Suprema de Los
Ángeles y que probablemente sea televisado en directo por la BBC- se inició pues
la compañía de Mint consideró erróneo que la Fundación Diana tenga todos los
derechos de venta de los “souvenirs”, incluidos muñecas, tazas, jarrones,
estampas y hasta rompecabezas con el rostro de la princesa.
La batalla legal -considerada por muchos como un suicidio financiero de la
fundación- comenzó en 1998 cuando esa organización llevó a la corte a Mint,
porque comenzó a vender productos de Diana sin el consentimiento de los
herederos de la princesa.
Entonces un juez de Los Ángeles sentenció que Mint tenía
derecho a usar el nombre de Diana en Estados Unidos.
Pero Mint quiso revancha y llevó a juicio a la fundación para exigir una
millonaria compensación por la mala fe con que habría actuado en el caso.
La Fundación espera ganar juicio
Andrew Purkis, director ejecutivo de la Fundación
Diana, declaró que tiene ’’plena confianza’’ en ganar el juicio, aunque
admitió que una derrota ’’será un duro golpe’’ para la Fundación.
’’Nos apena la pérdida de tiempo y energía, además de la interrupción de gran
parte del trabajo humanitario que desarrollamos’’, explicó Purkis.
La Fundación fue creada en 1997 poco después de la muerte de la princesa de
Gales, que ocurrió el 31 de agosto de ese año en un accidente automovilístico en
París.
Desde la muerte de Lady Di, la Fundación en su memoria se hizo con millones de
dólares por la venta de todo tipo de recuerdos de la princesa, principalmente en
Inglaterra y Estados Unidos. La Casa Real y
el Circulo de amistades de la princesa dan la espalda a la Fundación
Rosa Monckton, una de las amigas íntimas de Diana, declaró al Daily Telegraph
que la Fundación ’’es la única responsable por lo que suceda en el juicio’’.
’’Esa fundación, que claramente ha sido mal aconsejada, trató de obtener el
copyright de la imagen de Diana como figura histórica, que a mi parecer es una
decisión totalmente demente. Ahora, está sufriendo como consecuencia de sus
acciones estúpidas’’, declaró Monckton, opuesta a que se lucre con la imagen
de Lady Di.
En los últimos meses, un portavoz de Mint insistió que la Fundación en memoria
de Diana tomó una decisión legal ’’suicida’’ y por lo tanto ’’deberá
atenerse a las consecuencias’’.
La Familia Real británica prefiere mantenerse alejada de la polémica, a pocos
meses de conocerse las conclusiones de la investigación de Scotland Yard por las
razones de la muerte de Diana y su pareja, el multimillonario egipcio Dodi Al
Fayed.
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