|
Estas páginas, accesibles por las palabras 'pro-ana', en el caso de la
anorexia, y 'pro-mia', en el de la bulimia, sirven para intercambiar consejos,
dietas y, sobre todo, trucos para engañar a los padres y profesores.
La actuación del IQUA se centra en la denuncia pública del fenómeno que, "por su
secretismo", puede pasar inadvertido para padres y personal educador, así como
pedir una actuación conjunta de los diversos estamentos públicos.
La agencia ya se ha dirigido al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, el Síndic
de Greuges, Rafael Ribó, y las conselleras de Bienestar Social y Salud, Anna
Simó y Marina Geli.
Muchas de las páginas advierten a los usuarios que no quieren incitar a la
anorexia y la bulimia, que consideran enfermedades que son necesario evitar,
pero que "en contradicción con esta declaración, apuestan por un control
estricto de la alimentación hasta un grado extremo para llegar a conseguir una
imagen estilizada".
DIETAS EXTREMAS.
La vía utilizada pasa por "dietas extremas", trucos para evitar que los padres
se dén cuenta, información sobre medicamentos para adelgazar y la invitación al
recurso de las conductas bulímicas.
Estas páginas web no buscan un rendimiento económico, sino que son grupos de
usuarios y páginas particulares de personas con experiencia sobre estos dos
trastornos de la alimentación.
El hecho que no busquen beneficio hace que no se le puedan aplicar los
mecanismos que prevé la Ley des servicios de la sociedad de la información
contra contenidos contrarios a la ley. Asimismo, no se puede recurrir al Código
Penal porque no tipifica como delito la apología de este tipo de enfermedades.
Muchas de las páginas 'pro-ana' y 'pro-mia' en castellano han sido cerradas por
la presión ejercida por diversas entidades, aunque se pueden encontrar, y de
forma muy generalizada en inglés. |