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Agencias y redacción - "Lo siento mucho si he causado alguna ofensa o
vergüenza a alguien. Fue una mala elección de disfraz y me disculpo", afirma
el príncipe en un comunicado difundido por Clarence House, residencia oficial de
su padre y heredero al trono, Carlos de Inglaterra.
'The Sun' publica en su portada el titular "Harry el nazi", acompañado
de una foto en la que se ve al joven con una bebida y un cigarro, y ataviado con
un uniforme nazi que incluye un brazalete con la esvástica, el símbolo empleado
por el partido de Adolf Hitler. La fiesta tuvo lugar en casa de un amigo del
príncipe, Harry Meade, el pasado sábado en el condado de
Wiltshire, en el suroeste de Inglaterra. Meade, de
22 años, pidió a 250 amigos que eligieran disfraces vinculados con "lo colonial
y lo indígena" para la extravagante juerga. El hermano mayor de Enrique, el
príncipe Guillermo, parece que fue más discreto y acudió con un atuendo de león
que él mismo preparó. Reacciones El primer
ministro Tony Blair admitió, a través de un portavoz: "Está claro que se cometió
un error y esto fue reconocido por Enrique. Pero parece mejor que este caso
quede en manos de la Casa Real".
Por su parte el diputado laborista Doug Henderson, ex titular
de las Fuerzas Armadas, criticó duramente al príncipe y pidió que
no se le permita hacer la carrera militar en Sandhurts, la academia castrense
más prestigiosa del Reino Unido, en la que va a ingresar este mes.
"Si fuera otro cualquiera, la solicitud [de entrada en la academia] no sería
considerada", subrayó Henderson.
El parlamentario agregó que la solicitud de ingreso de Enrique, tercero en la
línea de sucesión a la Corona británica, debería ser "retirada
inmediatamente". Para el subdirector de la publicación
judía "Jewish Chronicle", Jeff Barak, la fotografía de Enrique ha causado una
"conmoción". Ir vestido a una fiesta con un traje nazi "es algo que no se hace",
"no es ninguna gracia" y "ha cometido un serio error", añadió.
Una continua saga de disparatas y gamberradas
No es la primera vez que el "díscolo Enrique", como le apoda la prensa
sensacionalista del Reino Unido, causa polémica y deja en entredicho a la
familia real británica.
El pasado octubre, el príncipe ya acaparó las primeras páginas de los tabloides
por agredir, al parecer con alguna copa de más, a un fotógrafo tras salir de una
discoteca en el centro de Londres.
Ese incidente ocurrió tan sólo una semana después de que una profesora del
selecto colegio de Eton acusase al joven de hacer trampa en los exámenes de
acceso a la Universidad.
Más recientemente, Argentina fue protagonista de sus escapadas y borracheras
nocturnas en clubes de Buenos Aires. Este había llegado al país sudamericano ,
para recibir clases de polo, practicar el rugby. Algunas versiones indicaron,
sin embargo, que el viaje también respondía al deseo de su familia de promover
un período de reflexión en el díscolo hijo, quien poco antes de viajar a
Argentina recibió una dura advertencia de superior en la Academia Militar
Sandhurst, el general de división Andrew Ritchie, quien le había advertido que
sería expulsado si no se comportaba como es debido.
Sin embargo, la estancia prevista hasta poco antes de Navidad se recortó en
casi tres semanas por el comportamiento del jóven y sus continuas
escapadas (incluso de su propio servicio de seguridad) que le situaban en
serio peligro y más después de conocerse planes para secuestrarlo. Las
fuerzas de seguridad argentina, que colaboraban en su protección, respiraron
aliviadas cuando el 25 de noviembre tomo el avión de vuelta a Londres |