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En Quitman (Georgia) es ilegal desvestir a las
maniquíes de las tiendas sin cubrir antes los escaparates. En Florida las
mujeres no pueden saltar en paracaídas solas los domingos si van solas. Incluso
en fechas tan señaladas como en San Valentín, en ciudades como Halethorpe (Maryland)
el beso en publico solo puede durar un segundo.
Éstas sólo son algunas de los cientos de estrafalarias leyes
o disposiciones locales sobre moral pública que han existido y existen en
Estados Unidos. Muchas de ellas tienen su origen en la puritana Nueva Inglaterra
del siglo XVII, pero con el paso del tiempo fueron anuladas o, sencillamente,
olvidadas. En realidad todavía figuran sobre el papel, pero dejaron de estar en
uso hace tiempo.
Aunque no todas. Leyes "ancestrales" prohíben realizar
actos sexuales por debajo de cierta edad (en Hawai el listón es
el más bajo en los catorce años) aunque ambos sean menores y se haga de
manera consentida. Hacerlo puede significar para el muchacho una pena de tres
años de cárcel y figurar durante 25 años en el registro estatal de delincuentes
sexuales. En algunos casos la aplicación de la ley ha acabado en suicidio debido
al trauma que significaba para un joven de 16 años acabar en prisión y ser
declarado "delincuente sexual" al lado de violadores, pederastas o todo tipo de
pervertidos.
La ola de puritanismo se ceba especialmente con cualquier
tipo de manifestación de afecto de vestimenta "indecente". En Little Rock (Arkansas) pueden ser condenadas a hasta 30
días de prisión si son pilladas coqueteando en plena calle. Entonces casi es
preferible que se tomen precauciones, como ocurre en Pasadena (California),
donde está prohibido que una secretaria esté a solas con su jefe en la misma
oficina.
Una nueva ley en tramite en Carolina del Sur (que ya se
aplica en algunas ciudades del Estado) que multará y sancionará con seis meses
de cárcel por llevar pantalones por debajo de la cintura que muestren el tanga o
el ombligo.
En Tucson (Arizona) los hombres son los que llevan los pantalones por
disposición local. Pero en Miami (Florida) está prohibido llevar trajes con un
escote que no se sujete al menos con tirantes, y en Logan County (Colorado) uno
puede ser multado si se le ocurre besar a una mujer dormida.
Seguro que se sobrentiende que en Columbia (Colorado) ni hombres ni mujeres
pueden exhibirse en actitud indecente en la blacón de su propia casa. En
Chicago (Illinois) está prohibido pescar si se lleva el pijama puesto. Pero peor
suerte corren las mujeres en St. Louis (Missouri), aun cuando haya un incendio.
Una mujer sólo puede huir de un incendio si lleva al menos un camisón.
En Carlsbad (Nuevo Mexico) también procuran guardar las formas durante el receso
de mediodía. Allí está prohibido tener relaciones sexuales en el coche si antes
no han sido equipados de unas cortinas y, por supuesto, éstas están corridas.
Ni siquiera los animales estadounidenses pueden dar rienda suelta a sus
instintos. El sexo en la calle está prohibido, al menos para los alces de
Fairbanks (Alaska). Por lo menos los gatos, perros y otros animales "domésticos"
en Ventura County (California) pueden alegrarse la vida, eso sí, sólo si sus
propietarios piden antes permiso a las autoridades.
En asuntos de limpieza, los hombres pueden ayudar a las mujeres, pero cuidado si
está en Maine (Portland) y con el plumero del polvo le hace cosquillas en la
rodilla.
En Portland (Ohio), los zapatos de charol para las mujeres figuran en la lista
del "no", porque la ropa interior se puede reflejar en ellos. Y para cerrar con
el mismo tema: En San Francisco (California) no hay nada en contra de lavar el
coche en la calle, pero hay que abstenerse de emplear a tal efecto unos
calzoncillos. |